1

“Arquitectas Pioneras”. Ver ciclo en Centro de Documentación de Fundación Arquia.

2

“Voces de arquitectas”. Ver ciclo en Centro de Documentación de Fundación Arquia.

Sobre mujeres que no fueron tapa: la historia de Ruth Rivera Marín

Nunca está de más recordar que las mujeres hemos sido invisibilizadas en la historia de la humanidad de manera sistemática y que en el campo de la arquitectura no se ha hecho ninguna excepción. Parte del desafío profesional de la Fundación Arquia es recolectar y destapar aquellos vacíos, censuras y olvidos contando algunas historias, como la de Ruth Rivera Martín, a quien recordamos especialmente porque el 18 de junio de 2022 festejaría su 95 aniversario.

 

Ruth Rivera Marín fue una destacada arquitecta mexicana, la primera mujer en ingresar a la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura del Instituto Politécnico Nacional de México. Su ejercicio profesional se centró principalmente en la enseñanza y además fue, durante muchos años, la jefa del Departamento de Arquitectura del Instituto Nacional de Bellas Artes, cargo que mantuvo hasta su muerte, reafirmando su compromiso de difundir el arte mexicano.

 

Ruth Rivera Marín nació en la Ciudad de México en 1927, hija de dos artistas: su madre, la escritora Guadalupe Marín, y su padre, el artista plástico Diego Rivera. Sin duda, desde la cuna, se vio influenciada por el pensamiento liberal y creativo de sus padres, y esto no pasó desapercibido, sino que marcó en ella una personalidad creativa, activa e intensa, y le despertó un gran interés por las artes y por la arquitectura.

Ruth Rivera Marín junto a su padre Diego Rivera. Imagen vía Un día una arquitecta.

 

Su padre, Diego Rivera, quien tenía ideas feministas, siempre impulsó a Ruth y a su hermana, Guadalupe Rivera Marín, para que fueran mujeres libres e independientes, para que estudien y sean autosuficientes. Podríamos decir que fueron afortunadas ya que su crianza fue muy peculiar para su época: la vestimenta que les elegían no estaba condicionada por su sexo, usaban overol, camisas azul marino con puntos blancos y zapatos mineros, además les regalaban para jugar mecanos y materiales para construir cosas. Según describe su hermana “eran como obreritas”.

Ruth Rivera Marín junto a su madre y hermana. Imagen vía Un día una arquitecta.

Retornando a su carrera como arquitecta, en 1950 egresó con el título de Ingeniera-Arquitecta de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), convirtiéndose en la primera mujer en hacerlo. Fue en esta escuela en la que ejerció la docencia durante varios años, en las cátedras de Teoría de la Arquitectura, Composición Arquitectónica, Taller de Planificación y Urbanismo y Teoría del Urbanismo.

 

Formarse junto a figuras como su padre, el actor y arquitecto mexicano Juan O’Gorman, y otras personalidades destacadas de la arquitectura mexicana como Pedro Ramírez Vázquez y Enrique Yáñez, forjaron su fuerza intelectual y su arraigo nacionalista. Esto la motivó a dedicarse a difundir y proteger el patrimonio arquitectónico y artístico de México logrando importantes aportes desde diferentes facetas: la docencia, la gestión institucional, la teoría y el ejercicio profesional.

 

En la práctica de la arquitectura Ruth no se quedó atrás: fue un pilar en la realización del Museo Diego Rivera-Anahuacalli, a lado de su padre y de Juan O’Gorman, participó en la construcción del Centro Médico Nacional y colaboró con Pedro Ramírez Vázquez en el proyecto del Museo de Arte Moderno (Chapultepec, DF) y en la restauración del Teatro de la República de Querétaro en 1954.

 

Cabe destacar que esta arquitecta fue miembro del Colegio de Arquitectos, la Sociedad de Arquitectos Mexicanos y la Asociación Mexicana de Críticos de Arte, y, por último, fue presidenta de la Unión Internacional de Mujeres Arquitectas y vicepresidenta de Arquitectas Mexicanas.

 

Sin duda no podemos olvidar a Ruth Rivera Marín, un ícono de la arquitectura mexicana.

 

Para conocer más historias sobre mujeres en nuestra profesión, recomendamos algunos contenidos que se encuentran en nuestra web, como los ciclos “Arquitectas Pioneras” 1 o “Voces de arquitectas” 2, disponibles ambos en el Centro de Documentación de la Fundación Arquia.

 

Mili Sánchez Azcona, redactora Fundación Arquia.

Arquitecta por la Universidad de Mendoza, Mendoza, Argentina. Mágister por Virginia Tech WAAC – MArch II Advanced Professional Studies – Virginia, Estados Unidos, donde desarrolló su tesis de maestría “Ficciones”, sobre narrativa y arquitectura. Actualmente se desempeña como arquitecta especializada en difusión cultural en Fundación Arquia desde abril de 2019.

Notas de página
1

“Arquitectas Pioneras”. Ver ciclo en Centro de Documentación de Fundación Arquia.

2

“Voces de arquitectas”. Ver ciclo en Centro de Documentación de Fundación Arquia.

Autor:
La Fundación Caja de Arquitectos se constituye como Fundación cultural privada el 23 de Mayo de 1990, con el objetivo de promover y fomentar fines de carácter cultural, social, asistencial, profesional y formativo en el campo de la arquitectura, la construcción, el diseño, el urbanismo y, en general, de todo aquello relacionado con la actividad de los arquitectos.

Deja un comentario

Tu correo no se va a publicar.

Últimos posts