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Diáspora. Capítulo I: Dios, patria, aire acondicionado

La emigración por falta de trabajo en España es un tema antiguo, quizá gastado, recurrente sin duda, no es un asunto nuevo sino que se repite cíclicamente al ritmo que marcan la economía o las guerras. No obstante, las posibilidades y las circunstancias, así como las oportunidades de cada lugar y momento sí son cambiantes y puede que sea interesante para algunos de los lectores el que compartamos información y experiencias.

En Oriente Medio no somos pocos los arquitectos que trabajamos desde hace no pocos años. Sin ir más lejos, nuestro muy querido y conocido amigo Antonio Vázquez de Castro, arquitecto y profesor madrileño de los nuestros, de Andrés Perea, por ejemplo, nos contaba en una cena cómo fueron los comienzos de TYPSA en Arabia Saudí hace más de 30 años con un gran proyecto, el de la Universidad Islámica en Riyadh, que aún da trabajo a muchos arquitectos españoles actualmente.  Otras grandes empresas, de todos conocidas, participan en gigantescos proyectos -de ingeniería civil sobre todo- mientras la aventura individual de estudios patrios aquí se cuenta con los dedos de una mano y es eso, un asunto casi quijotesco que requiere grandes dosis de ilusión, paciencia y dinero. Finalmente, otro gran grupo de arquitectos trabaja para empresas locales en enormes proyectos residenciales y comerciales de una escala poco conocida en España; y unos pocos, ya muchos menos, son profesores en distintas universidades o realizan otras actividades singulares.

El trabajo aparentemente es el mismo, si bien a miles de kilómetros de distancia y con unas condiciones climatológicas y unas circunstancias económicas, sociales y culturales muy diferentes de las de España en las que no abundaremos por ser harto conocidas. Como grupo de estudio, podría decirse que nos dividimos en dos maneras de enfrentarse a ello: uno que asume con gran entusiasmo el hecho de vivir en un lugar donde siempre hace sol, hay palmeras y las piscinas se usan todo el año (alguien podría deducir que se trata de un lugar de vacaciones); y otro que encuentra poco apetecible todo lo anterior y muy incómodo y triste el vivir alejado de la familia y sin acceso a situaciones y cosas habituales que aquí están prohibidas.

Es cierto que el español es un profesional correctamente valorado y bastante bien remunerado, si bien no tanto como los americanos o ingleses que, sin entrar en comparaciones sobre su formación, tienen como lengua materna aquella con la que el español medio ha luchado durante casi toda su vida sin lograr aprenderla. En el caso particular de los arquitectos, debe decirse que su perfil, más allá de idas y venidas sobre la formación actual que puedan desembocar en un conocimiento técnico menor, es muy apreciado y la capacidad resolutiva y el compromiso demostrado hasta ahora siguen manteniendo muy alta la percepción sobre nuestro colectivo. A ello y aunque no tenga nada ver, conviene ser justos, puede que haya ayudado la imagen que los éxito deportivos de muchos equipos nacionales y clubs españoles proyectan en un país enamorado del fútbol.

Vivir en mitad del desierto supone hacerlo bajo la continua protección y amenaza del aire acondicionado. A pesar de ello, la opción de trabajar al aire libre, como los cientos de miles de trabajadores asiáticos que nutren las miles de obras en marcha, es una opción mucho peor, probablemente insoportable sin la ayuda de un dios (Alá, en su caso) que aporte sentido a una existencia dura y a un trabajo extenuante, algo de lo que una combinación de factores a nuestro favor, llámese patria, suerte, formación técnica, Real Madrid o Barcelona, nos ha librado a muchos de nosotros por ahora.

Autor:
- Beatriz Villanueva y Francisco J. Casas - Beatriz es Arquitecta, Master en Gestión de Espacios Virtuales, Master en Proyectos Arquitectónicos Avanzados y PhD (ABD) con su tesis “Arquitectura y Compromiso. Actualización y revisión crítica de los manifiestos de arquitectura”, dentro del grupo ARKRIT de teoría y crítica (ETSAM) Francisco J. Casas es Arquitecto, Master en Análisis, Teoría e Historia de la Arquitectura y PhD (ABD) con su tesis “Fundamentos Historiográficos, Teóricos y Críticos de los años 50” dentro del Departamento de Composición Arquitectónica (ETSAM). Fueron Embajadores de la IV Bienal Arquia Próxima y Comisarios de “Menáge a Trois”, “F. A. Q.”, “Portfolio Speed Dating” y “Tres (2013) y Cuatro (2014-15) sesiones Al Borde de la Crítica” y de la exposición "Couples & Co.: 22 Mirror Stories of Spanish Architecture" en Berlín (2015), Hamburgo (2016) y Sevilla (2016). Han sido profesores en IED Madrid, MADinU Salamanca, Universidad Europea de Madrid, UCJC, ETSA Zaragoza USJ y Summer School AA (Londres). Viven en Riad (Arabia Saudí) desde agosto de 2014 y son profesores en Prince Sultan University y Alfaisal University respectivamente.
  • alberto - 9 septiembre, 2015, 11:18

    Porque no todo es tan ideal como en «Callejeros viajeros» o «Españoles en el mundo».

  • bRijUNi (Paco) - 11 septiembre, 2015, 7:51

    Alberto, así es, tu comentario es muy acertado, sobre todo porque efectivamente aquí no ha sido posible por ahora realizar ninguno de esos programas.

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