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De la reflexión colectiva generada en los dos últimos años en torno al binomio pandemia-ciudad, citaré por su productividad e interés a José María Ezquiaga, cuyas ideas recoge David García en este artículo de Yorokobu: LEER AQUÍ

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Problemática transversal a abordar desde diversas disciplinas, recuerdo en este punto su tratamiento desde la arquitectura en Escala Humana «Despoblados» 

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Sobre estas cuestiones es pertinente citar la interesante tesis doctoral de Miguel de Lózar dirigida por José Ignacio Linazasoro La cabaña moderna. Microrrelatos de arquitecturas en busca de sentido (2014) disponible en Archivo Digital UPM.

4

Cabe recordar el documental Le Corbusier. Le Cabanon (2010) dirigido por Rax Rinnekangas que forma parte de la colección de Fundación Arquia

Orígenes

Paseo del Obregón en El Escorial. Fotografía: Carolina Castañeda, 2021.

La pandemia nos ha desvelado formas de experimentación o adaptación al cambio con interesantes lecturas desde el punto de vista espacial, arquitectónico e, incluso, territorial. Entre ellas, se da una cierta tendencia en la que esta nueva realidad es procesada a través de la vuelta a los orígenes, al lugar de procedencia. Lejos del ritmo frenético de la ciudad, se emprende la búsqueda de nuevos retos en un cambio de escenario que proporcione una calidad de vida mejor a través de la conexión con la identidad primigenia: el paisaje y paisanaje natal. Si a lo largo de la historia las epidemias han construido y transformado en gran parte las urbes 1, la pandemia del globalizado S.XXI parece conducir, en muchos casos, a una emigración territorial a la inversa: de la ciudad a la villa, de lo grande a lo pequeño.

 

Es este un cierto cambio de paradigma que pone de manifiesto ese extraño proceso en el que cuanto más vulnerable parece el ser humano, más siente esa llamada casi atávica de la naturaleza, de las raíces, del hogar. Un hogar que los arquitectos muchas veces hemos identificado con la cabaña como edificio primigenio, emanado de la naturaleza que se cierra sobre nosotros para protegernos de las inclemencias y la agresión del entorno.

 

En este sentido, la pandemia ha vuelto a evidenciar reflexiones y enseñanzas plasmadas previamente por otros autores. El edificio primigenio de Laugier, en ese grabado de Eisen en el que los elementos vegetales se convierten en arquitectura vitrubiana; Thoreau en su cabaña frente al lago Walden, evadiéndose de la ciudad de Concord en un espacio de 3 x 4,5 metros frente a la inmensidad de la naturaleza; la casa de Adán en el paraíso de Rykwert y su búsqueda de la esencia de la primera morada del ser humano. Podemos, incluso, contemporaneizar esta búsqueda del hogar en las experiencias llevadas a cabo por urbanitas que, con su establecimiento en el medio rural, buscan un cambio en sus vidas y devuelven a la España de los vacíos parte de su dignidad a través de la repoblación 2.

 

Como decía, esta reconexión con el hogar se sustancia en materia arquitectónica y espacial a través de la figura de la cabaña, convertida en un lugar de referencia ancestral para el ser humano, una suerte de origen de coordenadas espaciales de la experiencia vivencial 3. Como escala mínima del espacio protector, muchos de sus elementos aúnan en sí mismos la sabiduría de las construcciones tradicionales y la innovación de las contemporáneas en una evolución desde la cabaña de un pastor trashumante al Cabanon de Le Corbusier 4. No son pocas las propuestas actuales de diversa entidad y condición que se hacen eco de la necesidad de estos espacios: el refugio esencial de Mathias Klotz, la Casa Montaña del estudio [Baragaño] o el Complejo Turístico en Albeida de Salgado e Liñares, formando parte este último de una corriente en la que parece que, incluso en nuestra residencia temporal vacacional, buscamos esa experiencia del hogar mínimo en la naturaleza.

 

En un mundo en el que las tendencias cambian en cuestión de minutos, el tiempo nos dirá si esta llamada al origen se convierte en una alternativa sólida o en una apetencia pasajera. No en vano, recordemos que la estancia de Thoreau frente al lago Walden duró exactamente dos años, dos meses y dos días.

Notas de página
1

De la reflexión colectiva generada en los dos últimos años en torno al binomio pandemia-ciudad, citaré por su productividad e interés a José María Ezquiaga, cuyas ideas recoge David García en este artículo de Yorokobu: LEER AQUÍ

2

Problemática transversal a abordar desde diversas disciplinas, recuerdo en este punto su tratamiento desde la arquitectura en Escala Humana «Despoblados» 

3

Sobre estas cuestiones es pertinente citar la interesante tesis doctoral de Miguel de Lózar dirigida por José Ignacio Linazasoro La cabaña moderna. Microrrelatos de arquitecturas en busca de sentido (2014) disponible en Archivo Digital UPM.

4

Cabe recordar el documental Le Corbusier. Le Cabanon (2010) dirigido por Rax Rinnekangas que forma parte de la colección de Fundación Arquia

Autor:
(Gijón, 1984) Doctora Arquitecta formada en la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidade da Coruña y la Università degli Studi di Ferrara, desarrolla su actividad como investigadora en la ETSAM-UPM en el ámbito del patrimonio cultural. Colaboradora habitual y miembro de INCUNA y TICCIH-España, su actividad más relevante se centra en el estudio y difusión del patrimonio industrial arquitectónico.

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