Entrevista a Paula V. Álvarez Benítez

Desde: Un día una arquitecta

Entrevistada: Paula V. Álvarez Benítez

Por: Juan Antonio Sánchez Muñoz

» ¿Por qué estudiaste arquitectura, qué te hizo decidir hacer esta carrera? y si comparas lo que pensabas que sería la vida profesional de la arquitectura cuando estudiabas y el desarrollo posterior que has tenido, ¿cómo ves la relación entre una cosa y la otra?

Paula V. AB: La arquitectura me llamaba la atención porque combinaba lo técnico, lo artístico y las humanidades. Elegí la carrera por su valor abstracto como campo de conocimiento, sin llegar a indagar en lo que consistiría mi vida laboral. Ni por un momento imaginé la enorme distancia entre el valor que yo percibía en la arquitectura y los criterios de valorización económica que rigen la profesión. Tampoco sospeché la inversión que requiere un estudio autónomo ni la importancia de las habilidades como empresario. Solo después de trabajar varios años en estudios advertí que esta idea de la arquitectura como mediación tecno-cultural entre las personas, la sociedad y el medioambiente que a mí me enganchaba estaba en conflicto con la burocratización profesional de la arquitectura como solución técnica experta. Aún hoy no deja de sorprenderme que sea sólo esta pequeña parte de la arquitectura la que dicta su valorización económica, dejando fuera el meollo de nuestro trabajo. Esta no-valorización, que es también una ocultación, porque hace invisible nuestro esfuerzo y preparación frente al mercado y la sociedad, está íntimamente conectada con la devaluación de las humanidades a causa de la supremacía de lo económico frente a otras formas de rendimiento. La fluidez y velocidad de los intercambios económicos requiere de una de-politización de la técnica, lo que explica en buena parte la devaluación de las humanidades, que son los saberes capaces de ponerla en perspectiva, y por tanto en cuestión. Por otro lado está cómo nos afecta la no-valorización económica de los cuidados: ¿acaso la arquitectura no es también una modalidad de “cuidado”? Desarrollar mi trabajo, además de proyectando, en ámbitos como la investigación, la escritura y la edición ha sido un modo de equilibrar este desajuste, y a la vez una apuesta complicada desde el punto de vista económico. (…) »

 

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Autor:
La Fundación Caja de Arquitectos se constituye como Fundación cultural privada el 23 de Mayo de 1990, con el objetivo de promover y fomentar fines de carácter cultural, social, asistencial, profesional y formativo en el campo de la arquitectura, la construcción, el diseño, el urbanismo y, en general, de todo aquello relacionado con la actividad de los arquitectos.

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