Arquitectura de Mercadillo

Hace unos meses decidí inscribirme en una de esas páginas que ponen en contacto a arquitectos con posibles clientes. Ya había probado este sistema en otra plataforma,  pero decidí darle otra oportunidad al asunto.

Captura de imagen real de oferta en Wallapop

Para quien no lo conozca, el sistema es el siguiente: Te inscribes y pagas una tasa mensual o trimestral (unos 50€/mes aprox.) por acceder a ofertas tipo “se necesita arquitecto para certificado de eficiencia energética” o “he comprado un piso y quiero hacer una reforma integral que consiste en blablabla”.

La magnitud de los encargos va desde informes de poca entidad hasta proyectos de nueva planta de viviendas unifamiliares. Se pueden ver los anuncios, pero no los datos del cliente ni la mayor parte de la información del encargo. Para poder consultarlo debes pagar (unos 12€ de media por contacto). Según te aseguran en las diferentes plataformas sólo se facilita la información del encargo a un máximo de cuatro profesionales. Hasta aquí puede parecer medianamente razonable el tema, básicamente es como tener un comercial buscándote trabajo.

Durante unos meses me metí a fondo, y cuando digo a fondo es que le metí pasta al tema. Con cada llamada me encontraba una situación más loca que la anterior. Os adelanto ya que no tuve retorno de la inversión que hice; pero, lo más curioso es que había alguna situación que se repetía una y otra vez:

Caso 1: En un porcentaje no pequeño ni siquiera se pudo hablar con el posible cliente, en  el mejor de los casos contestaba al WhatsApp y una vez recibía una mínima propuesta/estimación de honorarios era imposible volver a contactar con él. Lo que nos lleva al siguiente punto…

Caso 2: “Mira es que he hablado con 5 o 6 arquitectos ya y hay uno que me lo hace por X, si te me lo haces por X-1 te lo quedas tú”. De estos casos el más loco de todos, hubo dos especialmente flagrantes. El primero consistía en hacer una vivienda unifamiliar de 150 m2 sobre rasante y otros 150 m2 de sótano, tenía unos honorarios de 3.000 € de Proyecto y Dirección, 5000 € con el aparejador. Me llegó incluso a decir quiénes eran los del estudio porque no me lo creía.

El segundo tampoco tenía desperdicio, me mandó una propuesta de distribución y honorarios de otro arquitecto, a ver si se lo hacía más barato, aunque fuese 50€ menos, así de claro lo dijo…

 

Después de tiempo, esfuerzo y una inversión que me hubiese dado para unas vacaciones bien majas, solo me quedaba hacer esta exposición y compartir con vosotros las siguientes reflexiones teniendo en cuenta la cantidad enorme de usuarios que tienen estas plataformas y viendo que la próxima frontera donde anunciarnos es Wallapop…

¿En esto se ha convertido la profesión? ¿En entrar a subastar cualquier trabajo? No es ningún secreto que los trabajos mejor resueltos en general son los que mejor se cobran, por la sencilla razón de que se les puede dedicar el tiempo que precisan.

¿Competir únicamente por dinero? ¿Dónde queda la calidad? ¿Nos hemos convertido una suerte de burócratas resuelve papeleos? No han sido pocas las ocasiones en las que me han dicho que han llamado a un técnico porque les obligaban desde el ayuntamiento, que si no, lo hubieran hecho por su cuenta. Así que, si el futuro de la profesión pasa porque se nos perciba como una imposición ¡mal camino llevamos!

Autor:
(Murcia, 1986) Arquitecto y Arquitecto Técnico por la UCAM. Dirige el blog Pedacicos Arquitectónicos junto a Antonio Navarro y Juan Francisco Martínez además de MetaSpace Blog junto a Manuel Saga, desarrollando paralelamente su labor profesional en el campo de la construcción, el diseño y la docencia.

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