1

José Luis Fdez. Casadevante «Kois» / Nerea Morán Alonso / Fernando Prats El Reloj del Apocalipsis creado por el Boletín de Científicos Atómicos durante la Guerra Fría para avisar a la humanidad del riesgo de autoexterminarse, muestra desde los años cincuenta los minutos que nos quedan hasta la medianoche, es decir, el fin del mundo. Y en toda su historia nunca había llegado a marcar las 23:58, como ha ocurrido en su evaluación más reciente. Un reloj cuya vocación es actuar como un despertador de las conciencias sociales y políticas, pero cuya tarea se ha tornado infructuosa, ya que resulta imposible levantar a alguien que se hace el dormido. https://www.eldiario.es/ultima-llamada/Ciudades-utopico-pensar-seguir-igual_6_866923302.html accedido 12-2-19

2

Yayo Herrero, Marta Pascual i María Gonzalez Reyes La vida en el centro.Voces y relatos ecofeministas. Madrid, Libros en Acción, 2018

3

Yayo Herrero, Marta Pascual i María Gonzalez Reyes La vida en el centro.Voces y relatos ecofeministas. Madrid, Libros en Acción, 2018. Pag. 14-16.

4

Idem. Pág. 17.

5

Idea atribuida a Angela Davis

6

Catherine Beecher Stowe i Harriet Beecher Stowe. The American Woman’s Home: or, Principles of Domestic Science: being a guide to the formation and maintenance of economical, healthful, beautiful, and Christian homes. New York: Arno Press, 1869.

7

Melusina Fay Peirce Co-operative Housekeeping; How not to do It and how to do It. Boston, James R. Osgood and Company, 1884.

8

Zaida Muxí Martínez. Mujeres, casas y ciudades. Más allá del umbral. Barcelona: dpr-barcelona, 2018.

9

Jane Jacobs, Muerte y vida de las grandes ciudades. Madrid: Capitán Swing, 2011.

Reflexiones para el 8 de marzo 2019: por unas ciudades feministas

La invisibilización que han sufrido las mujeres y sus aportaciones no solo es una injusticia hacia nosotras como claro efecto de un sistema patriarcal y machista, sino que nos ha llevado a que, según el reloj del apocalipsis 1 , sean las 23:58, nos quedan 2 minutos para el final de la noche.

Vivimos el período denominado del antropoceno que debería llamarse andropoceno ya que no se trata del dominio de una clase animal sobre otras, sino que es el dominio del macho de una especie sobre el resto del mundo vivo, incluida su pareja de especie[2]. La conciencia de los cambios que hemos y estamos provocando al planeta,  nuestra única casa nos tiene que llevar a cambios en las maneras de vivir.

Los pensamientos feministas nos puedan conducir hacia a un mundo más igualitario, más co-responsable con nuestra especie y con el resto, con el ecosistema que nos permite la vida:

Somos ecodependientes… las especies vivas, para existir y reproducirnos, dependemos de una naturaleza que nos proporciona todo lo necesario para vivir… seres ecodependientes sujetos a los límites físicos del planeta que habitamos…

Somos interdependientes… los seres humanos… solo pueden sobrevivir si se insertan en un espacio de relaciones que garantice cuidados y atenciones a lo largo de toda la vida…la vida de cada uno de nosotros en solitario es inviable[3]

Estos cuidados imprescindibles han estado realizados, y aún lo están, mayoritariamente por mujeres, han sido y son infravaloradas y no consideradas en una sociedad que ha confundido el valor con el precio. Hemos creado una civilización que cree que la economía, la política y la cultura se han generado aisladas, supremas, sin estar contaminadas por esta cotidianeidad infravalorada: “… invisibilizando y relegando a espacios marginales y no prioritarios la cíclica tarea de cuidar y regenerar cotidiana y generacionalmente la vida humana.”[4]  Y las ciudades han sido pensadas y construidas desde esta creencia.

Las ciudades feministas, son la consecución de una idea largamente anhelada por las mujeres, desde Christine de Pizan y su libro La ciudad de las mujeres, que en 1405, abogaba por una ciudad en la que vivir en paz, donde las mujeres fueran respetadas y en la que la vida fuera posible en paz y armonía.

Ciudades en las que gobierne la revolucionaria idea que las mujeres somos personas[5], y que los seres humanos somos naturaleza, somos ecodependientes. Por ello, no es casual que hayan sido mujeres las primeras en reconocer la necesidad de ahorrar recursos y de cuidar el planeta. Mujeres, como Catherine Beecher[6] y a Melousina Fay Pierce[7]que en el siglo XIX repensaron las viviendas con el objetivo de ahorrar recursos económicos y energéticos, al tiempo que horas y carga de trabajo doméstico a las mujeres de manera individual o colectiva.[8]

También fueron mujeres quienes primero levantaron sus voces contra la destrucción ambiental y social de una modernización sin alma. Rachel Carson (1907-1964) a través de sus libros El mar que nos rodea (1951) y La primavera silenciosa (1964) nos advertía en el primero de la utilización de la madre mar como vertedero de basuras, cuando de ella depende nuestra vida; y en el segundo denunció la utilización del DDT como pesticida mortífero para el planeta, llevando a la redacción de leyes ambientales que han ido prohibiendo su uso y protegiendo el planeta. Su posición se basaba en la certeza de que en la naturaleza nada es autónomo y que un cambio, por pequeño que parezca, lo transforma todo. Vandana Shiva (1952) ha luchado, y lucha, para conseguir que hombres y mujeres agricultores de la India recuperaran sus semillas con capacidades reproductivas y libres de pesticidas para evitar el expolio de biodiversidad.

Jane Jacobs (1916-2006) en su libro “Muerte y vida de las grandes ciudades” (1961) [9], nos enseña a valorar lo considerado vulgar, reconociendo la sabiduría que comportan las experiencias de las personas que habitan los lugares. Entendiendo las ciudades según tres características principales: la importancia de la experiencia vivida, no universal, reconociendo las condiciones variadas y múltiples que influyen en el habitar cotidiano; la comprensión de la ciudad como sistema complejo requiere de diversidad de saberes para abordar las problemáticas urbanas; y que las personas son el centro de las decisiones urbanas, no hay problema o necesidad menor que no tenga que ser atendida. Reutilizando, rehabilitando y renovando sin destrucciones masivas ni tabula rasa.

Todas estas mujeres fueron reticentes a aceptar las lógicas imperantes a partir de sabidurías libres de preconceptos. Hoy, nuevamente, mujeres librepensadoras nos muestran un cambio ineludible, entre ellas Greta Thumberg que ha movilizado a jóvenes de muchos países del mundo o el valiente movimiento Chimbote de pie liderado Béberly Enriquez exigiendo el cuidado y el respeto por la madre mar.

Estas y muchas otras aportaciones son el bagaje de los feminismos de las sucesivas olas que nos pueden ayudar a realizar un cambio transcendental para el planeta. Esperemos que nuestra sociedad deje de ser patriarcal y machista, nos visibilice y reconozca nuestras aportaciones.

Nos vemos en las calles en la Huelga 8M!!!!


[1] José Luis Fdez. Casadevante «Kois» / Nerea Morán Alonso / Fernando Prats El Reloj del Apocalipsis creado por el Boletín de Científicos Atómicos durante la Guerra Fría para avisar a la humanidad del riesgo de autoexterminarse, muestra desde los años cincuenta los minutos que nos quedan hasta la medianoche, es decir, el fin del mundo. Y en toda su historia nunca había llegado a marcar las 23:58, como ha ocurrido en su evaluación más reciente. Un reloj cuya vocación es actuar como un despertador de las conciencias sociales y políticas, pero cuya tarea se ha tornado infructuosa, ya que resulta imposible levantar a alguien que se hace el dormido. https://www.eldiario.es/ultima-llamada/Ciudades-utopico-pensar-seguir-igual_6_866923302.html  accedido 12-2-19

[2] Yayo Herrero, Marta Pascual i María Gonzalez Reyes La vida en el centro.Voces y relatos ecofeministas. Madrid, Libros en Acción, 2018

[3] Yayo Herrero, Marta Pascual i María Gonzalez Reyes La vida en el centro.Voces y relatos ecofeministas. Madrid, Libros en Acción, 2018. Pag. 14-16.

[4] Idem. Pág. 17.

[5] Idea atribuida a Angela Davis

[6] Catherine Beecher Stowe i Harriet Beecher Stowe. The American Woman’s Home: or, Principles of Domestic Science: being a guide to the formation and maintenance of economical, healthful, beautiful, and Christian homes. New York: Arno Press, 1869.

[7] Melusina Fay Peirce Co-operative Housekeeping; How not to do It and how to do It. Boston, James R. Osgood and Company, 1884.

[8] Zaida Muxí Martínez. Mujeres, casas y ciudades. Más allá del umbral. Barcelona: dpr-barcelona, 2018.

[9] Jane Jacobs, Muerte y vida de las grandes ciudades. Madrid: Capitán Swing, 2011.

Notas de página
1

José Luis Fdez. Casadevante «Kois» / Nerea Morán Alonso / Fernando Prats El Reloj del Apocalipsis creado por el Boletín de Científicos Atómicos durante la Guerra Fría para avisar a la humanidad del riesgo de autoexterminarse, muestra desde los años cincuenta los minutos que nos quedan hasta la medianoche, es decir, el fin del mundo. Y en toda su historia nunca había llegado a marcar las 23:58, como ha ocurrido en su evaluación más reciente. Un reloj cuya vocación es actuar como un despertador de las conciencias sociales y políticas, pero cuya tarea se ha tornado infructuosa, ya que resulta imposible levantar a alguien que se hace el dormido. https://www.eldiario.es/ultima-llamada/Ciudades-utopico-pensar-seguir-igual_6_866923302.html accedido 12-2-19

2

Yayo Herrero, Marta Pascual i María Gonzalez Reyes La vida en el centro.Voces y relatos ecofeministas. Madrid, Libros en Acción, 2018

3

Yayo Herrero, Marta Pascual i María Gonzalez Reyes La vida en el centro.Voces y relatos ecofeministas. Madrid, Libros en Acción, 2018. Pag. 14-16.

4

Idem. Pág. 17.

5

Idea atribuida a Angela Davis

6

Catherine Beecher Stowe i Harriet Beecher Stowe. The American Woman’s Home: or, Principles of Domestic Science: being a guide to the formation and maintenance of economical, healthful, beautiful, and Christian homes. New York: Arno Press, 1869.

7

Melusina Fay Peirce Co-operative Housekeeping; How not to do It and how to do It. Boston, James R. Osgood and Company, 1884.

8

Zaida Muxí Martínez. Mujeres, casas y ciudades. Más allá del umbral. Barcelona: dpr-barcelona, 2018.

9

Jane Jacobs, Muerte y vida de las grandes ciudades. Madrid: Capitán Swing, 2011.

Autor:
(Argentina, 1964) Vive en Barcelona y nació en Buenos Aires, arquitecta por la FADU-UBA en 1988 y doctora arquitecta por la Universidad de Sevilla en 2002; profesora del Departamento de urbanismo y ordenación del territorio de ETSAB. Desde 2015 Directora de urbanismo, vivienda, medioambiente, ecología urbana, espacio público, vía pública y civismo de Santa Coloma de Gramenet. Especialista en arquitectura y urbanismo con perspectiva de género y feminista. Autora de entre otros: "La arquitectura de la ciudad global" y "Arquitectura y política. Ensayos para mundos alternativos
  • Laura Hercha - 22 marzo, 2019, 0:53

    Hola Zaida:

    Interesada en estos temas, hasta ahora no había escuchado hablar del Reloj del Apocalipsis.
    Si introducimos el tercer parámetro que abordas en este»post» nos dan las campanadas.

    [+] https://thebulletin.org/doomsday-clock/faq/

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