
Centro de Paisajes Sostenibles Phipps Conservatory and Botanical Gardens – The Design Alliance Architects Fotografia: Denmarsh Photography http://www.denmarsh.com/phipps.html
La arquitectura sostenible se basa en construir edificios que satisfagan las necesidades de la población actual sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas. No obstante, estamos comprobando que ser conservador no es suficiente y que debemos ir más allá, optando por una estrategia restauradora y regenerativa en la que los materiales mantengan su utilidad y valor, optimizando los recursos y utilizándolos eficientemente.
En este sentido, comienza a sonar con fuerza la palabra “Zero”: “Zero Energía”, “Zero Residuos” y “Zero Consumo de Agua”, tres tendencias hacia las que se encamina la arquitectura sostenible. De hecho, la directiva europea 2010/31/UE ya obliga a que todos los edificios públicos construidos a partir del 31 de Diciembre de 2018 deban ser Edificios de Consumo de Energía Casi Nulo (Nearly Zero Energy Buildings) y a que el resto de edificios lo sean en 2020. En estos edificios se habla de balance energético cero, es decir, el consumo total de energía anual (procedente de energías renovables) es igual a la energía renovable generada. Un buen ejemplo es el edificio Valdecero en Madrid, pionero en esta comunidad en seguir este modelo.
Pero el propio término ya indica que todavía no podemos conseguir edificios totalmente Zero. Aunque el avance es notable en eficiencia energética, es necesario también tener en cuenta la reducción de residuos, emisiones y el consumo de agua. Aún son escasas, pero existen propuestas ambiciosas como Zero Village Bergen, el barrio Zero Emisiones diseñado por Snøhetta en Noruega, o el Centro de Paisajes Sostenibles Phipps Conservatory and Botanical Gardens, en Pittsburgh, considerado uno de los edificios más sostenibles , siendo de Zero Energía Neta, Zero Consumo Agua y con certificados LEED y WELL Building de nivel Platinum.
Sin embargo, la máxima más importante a implantar es la de reducción de residuos. Según Eurostat, los residuos de construcción en Europa han aumentado en un 57,2% entre 2004 y 2014, alcanzando en 2014 la cantidad de 61,8 millones de toneladas, lo que indica que es en este campo donde tenemos nuestro particular #10yearschallenge. Y aunque parezca difícil, es posible acometer este reto diseñando edificios que tengan en cuenta la jerarquía de residuos para prevenir su creación. Este punto aún se está desarrollando en prometedores estudios académicos, pero ya existen buenas aproximaciones en el diseño tales como Silo Restaurant, un restaurante de Brighton que también aplica el principio Zero Residuos en su actividad diaria. El uso de materiales reutilizados y up-cycling (mesas hechas con baldosas de suelos técnicos o menaje procedente de viejas bolsas de plástico reciclado) demuestra que sí es posible diseñar con residuos.
Por lo tanto, no basta sólo con ser eficiente energéticamente, sino que la clave está en diseñar edificios que no produzcan residuos. Philip Johnson decía que la arquitectura es el arte de cómo desperdiciar el espacio, pero no imaginaba que llegaría una arquitectura sostenible dos punto Zero, que será el arte que aprovecha al máximo los materiales y la energía disponible sin producir residuos ni emisiones. Seamos artistas sostenibles.