¿Dónde estabas entonces?

Viva la vida,2008, Coldplay

 

Así comienza la letra de la canción  Insurrección, escrita por Manolo García y Quimi Portet, El Último de la Fila, y que actualmente da pie al programa de Ana Pastor para repasar la historia reciente del país.

Pues aprovechando que estamos nostálgicos (o no), y que este año se celebrará un infausto aniversario, ¡ah pero cuál! Pues señoras y señores, este 2018 celebraremos que llevamos 10 años de crisis1, preciosa efeméride ¿verdad?

Pues qué mejor momento para mirar atrás y ver cuánto ha mejorado la profesión. Para ello repasaremos los puntos más clásicos que puedes escuchar en casi cualquier ambiente (o tertulia) en el que uno se mueva.

Allá vamos…

  1. Baremos (orientativos) de honorarios.

Empezamos fuerte, pero repasemos lo que ya sabemos. Desde la entrada en vigor de la Ley Ómnibus en 2009, los Colegios Profesionales no pueden establecer baremos orientativos sobre los honorarios. Obviando que en otros países de la UE sí existen, debe ser que son más europeos y mejores, o que, por otro lado, igual han encontrado la forma de tenerlos, el tema no es que esté mal, es que además el propio colectivo se encarga de empeorarlo.

De todas formas, es un tema que a priori solo pueden abordar los Colegios o el CSCAE ¿o no?

Estado actual: ni se les ve, ni se le espera…

  1. Los concursos.

Aquí es la jungla, ya no entremos en el escabroso mundo de los distintos tipos existentes, la redacción de las bases, las exigencias, los honorarios (quién los fijará…), los plazos, el jurado, etc… escoged la parte que más interese, pero al final es una subasta.

Se echa en falta que los COAs alcen la voz (eso no quita que no pongan los recursos pertinentes en todos aquellos casos que lo consideren oportunos), pero sí tal recomendar públicamente a sus colegiados que no se presenten a ellos. No podemos exigir el punto anterior si no se planta cara de forma seria. Está claro que no debe ser agradable hacerlo pero oye no todo va a ser fiesta.

Visos de mejora, no sabemos; al parecer la nueva Ley de Arquitectura pretende meterle mano…pero siempre podemos acudir a nuestro economista y gran gestor para aclararnos… “es el mercado, amigos”.

  1. Conexión, diálogo, con la sociedad.

Otro tema que suele salir en la reuniones y que escuché no hace mucho, “los arquitectos no conectamos con la sociedad”. Bueno, creo que se ha mejorado mucho y que existe un gran número de arquitectos que se dedican de forma directa o indirecta a mejorar este mantra. Es más, estoy casi seguro, que en la mayoría de estudios, se realiza esta labor con cada uno de los posibles clientes que tienen ¿Entonces? Tampoco creo que se deba a que se utiliza un lenguaje2 complejo o rimbombante -técnico seguro que sí porque al final lo somos-.

Hay que recordar que un diálogo implica un esfuerzo por ambas partes, no solo de una de ellas.

Pero ¿y si el problema común a esto puntos radica en que a la sociedad a la que se pretender servir no le interesa lo más mínimo la arquitectura y todo lo que ella conlleva?

 

 

Autor:
Arquitecto autónomo y no colegiado (@AAlonsoOro), que compagina la labor de editor en veredes, arquitectura y divulgación (@veredes) con las tradicionales de arquitectura. En 2019, lanza VAD. veredes, arquitectura y divulgación es una revista científica internacional de periodicidad semestral y formato digital y físico que pretende ser un canal de difusión de trabajos y reflexiones centrados en la cultura, la teoría y el proyecto de arquitectura.

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