Piratas o corsarios

Tras muchos meses de rumores y de filtraciones el pasado 22 de julio de 2014 (y no en 2013 cuando en teoría tenían pensado oficializarla, debido a diferencias entre los ministerios de Industria, Economía y Cultura) la Comisión de Cultura del Congreso aprobó con 22 votos a favor, y 20 en contra el texto del anteproyecto de reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, la cual algunos expertos han calificado como ley más infame de la historia 1.

“¡Mil millones de mil demonios! ¡Mil millares de mil millones de rayos y truenos! ¡Pirata, anacoluto, ectoplasma! ¡Marineros de agua dulce! !Ostrogodos, zulús, bereberes! ¡Diplodocus, filibustero, megalómano! ¡Cromañón, macrocéfalo, mameluco! ¡Especie de fenómeno!”2

es lo primero que se me viene a la mente, tras ver que se va a aprobar esta ley que bajo el paraguas de una “mejora de la situación actual de la Propiedad Intelectual”, esconde una modificación que únicamente responde a objetivos claramente mercantilistas.3

No voy a explicar o describir en profundidad los términos completos de esta reforma ya que sería demasiado extenso, pero sobre todo porque no se busca condicionar las conclusiones de nadie, y así cada uno podrá indagar y argumentar su posición de una forma más objetiva. Por tanto, como es obvio, encontraréis argumentos a favor y en contra, tanto desde el punto de vista legal4 como desde el punto de vista económico.5

Con el fin de aligerar la búsqueda, lectura y contraste sobre el tema, únicamente os adelanto que os percataréis que la información que atañe a la reforma de la LPI en todos los medios pertenecientes a AEDE, en todos sin excepción, como es lógico, leeréis los mismos argumentos, bendiciones y vítores por esta vergonzosamente ley, porque según sus asociados “detiene el expolio” de sus contenidos.6

También os daréis cuenta que no existen debates entre los agentes implicados, a mi juicio algo preocupante cuando se trata de redactar una ley, sobre todo porque modifica sustancialmente las reglas del juego. A día de hoy la  eficacia de esta reforma es más que discutible tanto en términos de justicia como económicos.

De un modo muy, muy resumido, la “Tasa Google” (no deben existir más buscadores/agregadores7 de internet) como se denomina popularmente al “Canon AEDE” (no sé qué a me recuerda…)es pagar por enlazar, es cuanto menos curioso encontrar en los propios medios la opción de enlazar

¿Cuánto costará? No se sabe, no está acordado

Resulta sorprendente que los promotores e instigadores de esta ley se muestren como abanderados de esta naumaquia, cuando son todo lo contrario, filibusteros disfrazados de corsarios.

Tras revisar y tomar nota de las diferentes opiniones al respecto de los afectados (cabe recordar que esta ley a menor escala, afectará a todas aquellas personas que tengan un blog, revista electrónica, redes sociales, etc, que se actualice con contenidos nuevos) mi pobre mente obtusa no ha sido capaz de verle nada positivo.

Lo que único que me ha quedado meridianamente claro son dos temas. El primero, y quizás el más importante, intentar regular internet sin entender lo que es. Lo que me lleva a la segunda, para supuestamente proteger el interés de unos pocos, se damnifica al resto.

Unas de pocas ventajas que le veo a este anteproyecto, es que sus señorías ya no necesitarán que el estado les pague en sus vivienda particulares la línea de ADSL…

El futuro a priori se vislumbra incierto, y por ello algunos medios, ya han tomado medidas o meditan si bloquear a los corsarios, emigrar su domicilio a otro país, unirse y repartir los beneficios, o simplemente resistir y adaptarse.

La imagen que me hubiese gustado poner para ilustrar el artículo, es una “significativa” portada del diario ABC 14 de febrero 2014. Quiero pensar que el autor de la ilustración cedió todos sus “derechos” y que tampoco es una modificación de la obra de nadie.

 

Autor:
Arquitecto autónomo y no colegiado (@AAlonsoOro), que compagina la labor de editor en veredes, arquitectura y divulgación (@veredes) con las tradicionales de arquitectura. En 2019, lanza VAD. veredes, arquitectura y divulgación es una revista científica internacional de periodicidad semestral y formato digital y físico que pretende ser un canal de difusión de trabajos y reflexiones centrados en la cultura, la teoría y el proyecto de arquitectura.

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