10 películas que no te puedes perder en las que ‘el malo’ es un edificio
Por Roberto Arnaz
Desde Idealista
“Los aficionados al cine estamos acostumbrados a personajes perversos que se mueven por dinero, venganza o por ese viejo anhelo de intentar dominar el mundo. Suelen ser malcarados, engreídos y fanfarrones además, tienen un defecto: suelen soltar su maligno discurso en el peor momento, permitiendo al héroe acabar con ellos
Sin embargo, en la historia del celuloide hay otros ‘villanos’ de pocas palabras que tienen la maldad grabada en sus cimientos. Son edificios a los que directores como Stanley Kubrick, Roman Polanski o el español Alex de la Iglesia han convertido en iconos del mal
La semilla del diablo (1968)
Rosemary woodhouse se muda junto a su marido a un edificio de señorial pero siniestro aspecto. Pronto empiezan a suceder fenómenos extraños y sus vecinos –e incluso su propio esposo– se revelan como una secta de adoradores de satanás que han convertido el edificio en su templo
Los exteriores se rodaron en el Edificio Dakota de Nueva York, un bloque de apartamentos de lujo muy popular entre las estrellas de la música y el celuloide, que cuenta con un aura mágica. A partir de los fenómenos extraños que sucedieron durante la filmación, se dice que es un edificio maldito (…)”
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