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A pesar de…

La arquitectura se muestra a pesar de. A pesar de los dogmas, del intelectualismo y las grandes palabras vacías; a pesar de los arquitectos, muchas veces. Pero, a pesar de todo esto, si algo bueno tiene la arquitectura, es que se muestra a sí misma.

A pesar de que la arquitectura está muy presente en nuestras vidas -o, precisamente, por eso- habitualmente pasa desapercibida. Cuando se saca de su contexto y se convierte en una pieza de museo o se pone bonita para salir en libros, revistas, o en la tele es cuando se le da valor a esa arquitectura. Pero realmente, ¿qué vemos en esas publicaciones de casas, bibliotecas, hospitales, cementerios…? Lo que vemos no son edificios, son líneas editoriales. Llamémosles “viejos formatos”.

A pesar de la supuesta neutralidad de los directores de esas líneas editoriales, no toda arquitectura logra pasar el proceso de selección. Al fin y al cabo, mostrar algo es, a su vez, ocultar. Por ejemplo, si hacemos un TOP 3 arquitectos del mundo no veremos el TOP 5, si buscamos un TOP 5 no sabremos nada del TOP 10 y haciendo cualquier TOP se ocultará siempre a las arquitectas o al gran equipo de trabajadores anónimos bajo el nombre del arquitecto famoso para el que trabajan.

A pesar de lo absurdo de hacer TOPS.

A pesar de que haya habido arquitectas antes del 1990.

A pesar de que la figura del arquitecto-héroe que proyecta sólo contra el mundo ya no exista.

La arquitectura también se muestra a través de. A través de los nuevos formatos se puede mostrar una arquitectura que antes no habría salido en la foto y ahora hasta podemos debatir el por qué. ¿Por qué no se publican las obras después de tres años de uso? Siempre ha habido excepciones, claro. Para eso estaban revistas como Apartamento, con fotografías de arquitectura perfectamente despeinada o los Nouvels de turno que publicaban el Nemausus con su cenicero y su vaso de tubo a medias sobre la mesa.

A través de esos “nuevos formatos” Ibai visita casas en Twitch al más puro estilo “Quién vive ahí”, sin necesidad de que su inquilino o arquitectura sean interesantes. Pero también a través de Twitch, Bauhasaurus llena autobuses para visitar arquitectura argentina. En Twitter, bajo hashtags como #JuevesDeArquitectura o #DimartsUrbans cada semana encontramos arquitecturas y descubrimientos que jamás habríamos conocido de no ser por las redes. Eso sí, hay que excavar entre hilos de la arquitectura de siempre o de “¿qué impide a los arquitectos construir así?”. Más todavía hay que excavar en Instagram o TikTok, donde lo habitual es encontrar proyectos imposibles para el autobombo o trucos para renderizar esos proyectos. También en YouTube se habla de arquitectura a través de creadores de contenido tan conocidos como Ter, que puede empezar hablando de construcción y acabar hablando de salud mental, mucho más importante que la arquitectura.

A través de estos nuevos formatos se puede hablar de todo. Hay espacio para conocer en dos minutos a los arquitectos Pritzker y hay espacio para Julieta Wibel hablando del maximalismo Kitsch o podcasts que hablan de arquitectura por aproximación.

A través de estos nuevos formatos hay espacio para la arquitectura que han maquillado un poco para salir en la foto y hay espacio para arquitecturas anónimas, para “Satán es mi señor” y su amor-odio por el brutalismo.

A través de estos nuevos formatos se pueden hacer cosas mejores, peores o incluso incorrectas, pero también se equivocaban antes y se daba por bueno. Simplemente, ahora hay más contenido y para más público. Y algún día dejarán de ser “nuevos” y habrá un artículo que los criticará, no sin cierta nostalgia, y acabará con más preguntas que respuestas, como es el caso de este artículo: ¿Cuándo los nuevos autores llegarán a los viejos formatos? ¿Cómo han afectado los nuevos formatos a la arquitectura? Y si la arquitectura, a pesar de todo y a través de lo que sea, se muestra a sí misma, ¿qué debe esperarse de su divulgación? Por suerte eso ya será otro artículo.

Autor:
Pau M. Just es arquitecto y divulgador a través de su canal de Youtube "Deconstruyendo el cine".

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