Jorge Toledo
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“Open source” se suele traducir como “código abierto”, lo cual tiene sentido en el mundo del software, donde lo que se comparte es el llamado “código fuente”.

Sin embargo, “fuente abierta” me parece una traducción más precisa y extrapolable, y lanza preguntas interesantes que planteo al final del artículo.

Hacia una arquitectura… open source

CC BY Yorik van Havre. Fuente Wiki freecadweb

La arquitectura es el juego sabio, correcto y magnífico de un buen montón de aspectos bajo la luz del conocimiento compartido. Y ahora que ya tengo vuestra (posiblemente irritada) atención, hablemos de arquitectura abierta.

El planteamiento que os traigo es, de entrada, sencillo: si, como comentaba anteriormente, compartir documentos o herramientas con licencia abierta facilita su uso y difusión y puede contribuir a hacer mejor la arquitectura como disciplina y como profesión…

… ¿Qué pasaría si fuéramos más allá y nos planteáramos hacer que la propia arquitectura fuera de fuente abierta 1 , facilitando el estudio, la reproducción y la adaptación de nuestros proyectos por parte de terceros?

Reconozco que puede sonar a la vez obvio e inverosímil.

Obvio, porque ¿no es algo que ya viene siendo así desde siempre? Al fin y al cabo, la arquitectura tradicional se basa en soluciones conocidas y adoptables por cualquiera, que son transmitidas como parte de la cultura y que se van adaptando en el tiempo a través de mejoras introducidas por diferentes personas. También sucede ya, en cierto modo, algo parecido al crear y distribuir (con más o menos limitaciones) prontuarios, librerías u otras publicaciones de detalles constructivos.

Inverosímil, porque… estamos hablando de la Arquitectura. Una profesión regulada que tiene grandes responsabilidades y complejidades de por medio. Y egos, también, visibles en el afán de algunos por evitar la copia o por defender los derechos de autor hasta el absurdo. Y un cierto pudor por compartir cosas a medio cocinar, inevitablemente llenas de descosidos que preferiríamos no exponer al público. Y un miedo visceral a que otros se aprovechen del trabajo propio.

Pero la traslación de los principios “abiertos” de la arquitectura tradicional o del software libre a la profesión actual no es ni tan directa ni tan imposible como parece. Si ilustradores como David Revoy pueden vivir de su trabajo compartiendo prácticamente todo y creando todo un ecosistema de obras derivadas, con más motivo podemos intentarlo los arquitectos, que no dependemos de “vender copias” para vivir.

Durante los últimos años han ido apareciendo proyectos que se acercan a esta idea con más o menos acierto y compromiso. Desde la cuestionable y desaparecida web de Paperhouses hasta la cuidada recopilación de soluciones abiertas de Inteligencias Colectivas o el enfoque modular de Open Structures. Desde el aún algo burdo gesto de compartir la documentación de algunos proyectos (como el Air Tree de Ecosistema Urbano, hace ya casi una década, o las viviendas incrementales de Elemental) hasta el proyecto Wikihouse, uno de los que más seriamente ha tratado de llevar el tema hasta sus últimas consecuencias.

Comentar y revisar críticamente esos ejemplos daría para una tesis, pero en próximos artículos intentaré abordar algunas preguntas clave que nos pueden ayudar a hacerlo, e incluso acercarnos a una definición:

¿Qué criterios definen la arquitectura abierta? ¿Qué significa realmente hacer arquitectura de fuente abierta? ¿Qué “fuente” es necesario compartir o abrir para que lo sea? ¿Qué retos nos vamos a encontrar al hacerlo?

Notas de página
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“Open source” se suele traducir como “código abierto”, lo cual tiene sentido en el mundo del software, donde lo que se comparte es el llamado “código fuente”.

Sin embargo, “fuente abierta” me parece una traducción más precisa y extrapolable, y lanza preguntas interesantes que planteo al final del artículo.

Autor:
Jorge Toledo García es Arquitecto, actualmente trabajando en Ecosistema Urbano, donde lleva principalmente temas de comunicación así como la investigación y desarrollo de herramientas aplicadas a lo social. Interesado en las aplicaciones de la innovación abierta y la cultura libre a las formas de trabajo, al entorno urbano y a la arquitectura.

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