Arquitectura para no arquitectos: arquitectos de cabecera

Los premios de arquitectura normalmente se otorgan a edificios: obra construida que representa una solución arquitectónica ejemplar.

Sin embargo, la actualidad arquitectónica pasa por un momento en el cual es tan importante la ejecución de arquitectura de calidad como ser capaces de hacer entender a la sociedad el valor que dicha arquitectura puede aportar a las personas.

Así, en la última convocatoria 2017 de los premios Mies van der Rohe, en el apartado “Social welfare (Bienestar social)”, aparecía nominada por primera vez una experiencia docente de la ETSAB-UPC: Arquitectes de capçalera (Arquitectos de cabecera), y su oficina de atención ciudadana en el barrio del Raval (Barcelona) en 2015, dentro de la organización de Piso Piloto (CCCB).

Hoy coordinada por tres departamentos dentro de la ETSAB, Arquitectos de cabecera tiene como objetivo entender la arquitectura como un servicio público. Ha pasado por diferentes etapas desde su surgimiento a raíz de las reivindicaciones asamblearias por parte de estudiantes y profesores de un programa académico más atento a las realidades sociales: un modelo de docencia que acercase más la figura del arquitecto (y, por lo tanto, su formación) a la realidad de la gente. Hoy es una asignatura plenamente integrada en el plan de estudios, en el primer y segundo semestre de 5º curso.

Con una metodología basada en la escucha activa, la experimentación, el aprender haciendo, la investigación, el debate crítico, la interdisciplinariedad y la cooperación con otros agentes, Arquitectos de Cabecera consta de diferentes pasos metodológicos que parten de la colaboración con ayuntamientos, con entidades y colectivos vecinales y el trato directo con los ciudadanos y sus problemas arquitectónicos/urbanos, y concluyen intentando dar soluciones que se concretan en acciones y/o asesoramiento a través de dossiers técnicos y hojas de ruta que los usuarios puedan ejecutar.

Los premios normalmente se otorgan a edificios y, sin embargo, no es la primera vez que Arquitectos de cabecera y su oficina de atención ciudadana reciben reconocimiento en su aportación a la labor de la arquitectura: En 2015 ya consiguió el Premio de Arquitectura en los Premis Ciutat de Barcelona. Quizás su mejor carta de presentación sean las palabras que el jurado de dicho premio le dedicó:

“Ahora que el ejercicio de la arquitectura atraviesa tiempos cargados de dificultades e incertidumbres, este programa docente ha conseguido un doble éxito que señala un cambio de paradigma.

Por un lado, los estudiantes de arquitectura se apoderan en el ejercicio práctico de su futuro oficio y toman consciencia de su utilidad social.

Por otro lado, vecinos y vecinas de un barrio degradado por la precariedad descubren en la figura del arquitecto a alguien que puede dar respuesta a necesidades de su vida cotidiana. Además, Arquitectos de cabecera incide, desde aproximaciones muy diversas, en una cuestión tan urgente para la Barcelona actual como es la vivienda. Y lo hace desde una lógica renovada que asume las complejidades de las situaciones de partida y otorga a los destinatarios finales de la arquitectura la centralidad que les corresponde.

Por último, todo ello se consigue desde la universidad pública, que desde la experimentación y la pedagogía, recupera la implicación directa en los problemas reales de la ciudad que la acoge”.

Autor:
Andrea Robles
arquitecta (ETSAG), y compagina la actividad profesional con la divulgación, la investigación y la docencia. Es máster en Teoría y Práctica del Proyecto Arquitectónico (ETSAB) y en la actualidad realiza el doctorado en el grupo de investigación Habitar (UPC). Corresponsal de La Ciudad Viva, desde noviembre de 2013 forma parte de Re-cooperar, colectivo de jóvenes arquitectos de Barcelona, con el que ha participado en varios proyectos y ha sido docente de diversos talleres en la ETSA La Salle (Barcelona) y ESARQ UIC (Barcelona).

Deja un comentario

Tu correo no se va a publicar.

*

Últimos posts