¿A qué esperamos?

La calle Kungsgatan de Estocolmo en el Dagen H. (Högertrafikomläggningen)  | Autor: Jan Collsiöö | Fuente: es.wikipedia.org

El 3 Septiembre de 1967 en Suecia tuvo lugar el denominado Dagen H (Día H). La h proviene de Högertrafikomläggningen, que literalmente significa  “el cambio de circulación del tráfico a la derecha”. A pesar de lo que a priori puede parecer, no fue un cambio dramático -se preparó durante cuatro años-; pero sí importante, ya que afectaba a la totalidad de un país y fruto de la maduración tras 40 años de rechazo recogido en los referéndums realizados.

¿Es posible, factible y/o realizable un cambio en los Colegios de Arquitectos?

Los estatutos no lo permiten… no hay consenso.

¿Es posible integrar a todos los titulados en los designios de la profesión?

Los estatutos no lo permiten… no hay consenso.

¿Es justo que solo los “colegiados” puedan decidir, cuando les dejan, sobre el resto?

Los estatutos no lo permiten… no hay consenso.

Podríamos estar así eternamente… ¿o ya lo estamos?

Sí, ya sabemos que los estatutos no lo permiten y que la ley contempla que solo los colegios son los representantes exclusivos de la profesión, pero… ¿tiene sentido esto cuando el número de colegiados es inferior frente al número titulados?

Para uno hacerse una idea aproximada de la relación colegiado-titulado solo tienen que analizar su propio entorno…vaya sorpresa… o ¿no? Los números hablan por sí solos, siempre podremos ser creativos con ellos pero al final no mienten.

Nuestros representantes solo se acuerdan de estos “no colegiados” para ponerlos como ejemplo o  para llamarlos a las armas cuando las cosas pintan muy mal. Está bien sacar pecho y llenarse de orgullo y satisfacción, viendo como los arquitectos abren y/o desarrollan su actividad en campos menos tradicionales y/o denostados.Pero, la realidad es que el resto del tiempo se “olvidan” y vuelven a sus quehaceres habituales, ¿cuáles son? Pues si lo quieren saber, sean colegiados.

Si se preguntan si el que escribe estas líneas está en contra de los colegios profesionales, la respuesta es NO, pero SÍ que no puedo estar a favor del actual “modelo” que tenemos y que sufrimos. A buen seguro que cada uno, atendiendo a sus necesidades y peculiaridades, sería capaz de diseñar su propio modelo, pero ¿es tan difícil que trabajemos como colectivo y pongamos unas bases mínimas de común acuerdo? Lo que parece seguro es que el modelo actual está agotado y no se le puede colocar más remiendos, parches, suturas, o cualesquier término quieran utilizar.

No sé a qué esperamos para hacerlo, porque el futuro no augura nada bueno si no somos capaces de dar un giro a esta situación. Nos falta músculo para hacer frente a las adversidades, y lo peor no es que no exista, sino que no somos capaces de agruparnos y trabajar en la misma línea.

Seamos serios, ¿alguien en su sano juicio pagaría 300 euros porque le guarden el título y para que le permitan desarrollar tu actividad profesional? Y algunas vienen con regalo sorpresa… ¿Querría alguien hacerse cargo de una deuda que no le pertenece?

Quizás, al no ser colegiado me falte información y todo esto solo sea fruto de mi imaginación…

Autor:
Alberto Alonso
Arquitecto autónomo y no colegiado, que compagina como editor en @veredes
  • Miguel - 11 febrero, 2016, 10:19

    Como dicen los británicos esto es un catch 22: Si quieres cambiar las cosas, tendrás que pasar por el aro, pero si pasas por el aro no estarás cambiando las cosas…

    Hay vías, pero todas pasan por la masa, y es bien sabido que a todos los arquitectos nos encanta formar parte de un grupo de pensamiento y acción homogénea ¿verdad?

    • alberto
      alberto - 11 febrero, 2016, 10:21

      Yo creo que habrá “cosas” básicas en las que todos podremos estar de acuerdo, vamos, si no mejor que cada uno se hag uno a su medida…

  • Jesús Abril - 11 febrero, 2016, 20:31

    En España hay profesiones (como la de arquitecto) que, por su importancia social, para ejerecerlas se exige la colegiación. Lo exige porque entiende que nadie (ni la Admnistración) puede organizar una profesión tan compleja como lo propios profesionales, para eso están los colegios. Es una cuestión de revisión entre pares (peer review). Tanto es así que incluso se limita el derecho de libre asociación que establece la Constitución Española. La defensa de esta profesión depende de la fortaleza de los colegios, esperemos que los pares entemos a la altura. Hasta ahora no lo hemos estado.

  • Jesús Abril - 11 febrero, 2016, 20:36

    Otro tema sobre el que se está pasando de puntillas es si para ejercer la profesión de arquitecto, para estar colegiado, para visar es suficiente con tener un “grado” o necesario el “máster”. O si se debe hacer distinción entre uno y otro.

    • alberto
      alberto - 12 febrero, 2016, 13:06

      El problema es el mismo, buscar un paraguas que cubra a todos, no solo a los que “visan”.

  • Jesús A. Izquierdo (@jesus_izq) - 12 febrero, 2016, 14:54

    Parece que estamos en una vía muerta. Lo que cuentas en el artículo es así, y lo que dice Miguel Villegas también es así. El modelo está agotado y todo pasa por la “masa”. Yo he pertenecido a una junta directiva y nuestra prioridad era involucrar a los compañeros de Lanzarote en el día a día del colegio y en la toma de decisiones, que al final nos afectan a todos. Pues lo conseguimos para reformar nuestra pequeña demarcación pero no fue suficiente para cambiar el Colegio de Canarias que está en proceso de fragmentación.
    Lamentablemente veo que lo único que puede cambiar este escenario es un palo externo en serio, porque ni siquiera la amenaza de la LSCP fue suficiente para coordinar acciones comunes en todo el territorio nacional.
    Los arquitectos no somos capaces de actuar como colectivo.

    • alberto
      alberto - 12 febrero, 2016, 15:51

      Pues sí, Jesús, ahora mismo así está el tema, ni para adelante ni para detrás. En vez de tratar de aunar esfuerzas y recursos se tiende al minifundismo…algo que no tiene sentido en esta globalidad existente. Se busca mantener una estructura colegial insostenible, no hay más que ver (bueno esto a veces, aunque deben ser públicas) las cuentas de algunos. Cuál es la fórmula no lo sé, no soy jurista ni lo pretendo, lo que veo claro es que este modelo, muere año a año.
      Como escribo en el texto, qué profesional por voluntad propia va a pagar por salvar una institución que pasa de él.

  • alberto
    alberto - 17 febrero, 2016, 12:49

    El problema es que por mucho que quieras darle una oportunidad aparecen cosas como esta y claro..uno arroja la toalla.
    https://nmas1.wordpress.com/2016/02/15/fe-de-erratas/
    Oferta de empleo que en algunas ocasiones son publicadas y publicitadas en las webs de los propios COAs.

  • alberto
    alberto - 17 febrero, 2016, 12:52

    Buena reflexión.

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