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Tema - Arte urbano
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1

El graffiti puro trata, exclusivamente, de escribir el nombre del autor. Lo más grande, lo más bonito, lo más llamativo posible. Hay una clave: el ego. Y por cierto: los graffiti no se pintan, se escriben.

2

Serían infinitos los ejemplos. Les invito a conocer el trabajo de Boamistura, o Jack Babiloni (http://bit.ly/2jo6Y2h), por coger dos ejemplos cercanos.

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Recuerdo las imágenes que ilustraban el conflicto de Irlanda del norte y los innumerables y enormes murales que se veían siempre de fondo, por poner un ejemplo.

4

Artistas como Francisco de Pájaro (http://bit.ly/2jmfJtW) usan la basura para realizar sus obras, en un ejercicio de adaptación muy interesante.

5

Sí, he escrito “feo”. Cualquiera de las 3 primeras acepciones del DRAE es aplicable.

Arte urbano: Gritos en las calles

Arte urbano

Título: Houston Street Graffiti Mural Art New York. Autor: David Shankbone

La ciudad es el marco de relaciones fundamental de nuestro tiempo, y por lo tanto, reflejo de las necesidades más elementales. Una de ellas, sin la menor duda, es la de expresión/comunicación.

Las sociedades en general y cada segmento en particular, tiene unas necesidades de expresión de su propia identidad, y también unos medios diferentes para su comunicación.

Cuando pensamos en arte urbano, casi inmediatamente nos viene la palabra graffiti a la cabeza1, pero quizá sea mejor no confundir ambos términos. El arte urbano se podría explicar como una mezcla entre la necesidad de expresarse y la voluntad transgresora: pintar donde no se debe, decir lo que otros no dicen. Se trata de provocar una reacción en el espectador, y de ahí que pueda considerarse un arte, ya que a través de la imagen se pretende enviar un mensaje no siempre explícito. Imágenes de enormes dimensiones, gran complejidad y en muchos casos, de enorme talento creativo digno de análisis.

No debemos pensar sólo en lugares recónditos de las ciudades, ni siquiera en guetos periféricos (lugares, es cierto, donde el fenómeno graffiti surge con mayor fuerza). El arte urbano (ya sea espontáneo o contratado) no tiene barreras de ningún tipo y se acerca a los centros de las ciudades no ya sin miedo, sino con fuerza y desparpajo2 .

Por otro lado, no podemos no hablar del arte mural puramente comunicativo. Los mensajes políticos controlados por los poderes en zonas en conflicto son una herramienta de comunicación de masas (en especial si el lugar se convierte en foco de las cámaras internacionales)3.

Pero el arte urbano va más allá del uso de los edificios o del mobiliario como soporte para sus obras4  y busca motivar la reflexión con elementos muy dispares.

La ilegalidad de la acción (no siempre) se une a una voluntad indudable de mejora del entorno urbano. Medianeras que ofrecen un aspecto desnudo, descuidado y feo5, de pronto tienen una presencia completamente diferente. Aquí es donde los arquitectos (y todos los ciudadanos) debemos reflexionar: ¿qué tipo de imagen dejan los retales inacabados de la ciudad? ¿Cómo debemos acometer estos puntos de indefinición? ¿Qué aportan o qué dejan de aportar?

Si después de leer este texto, al oír o leer “arte urbano” sigue pensando sólo en las pintadas de su portal o, como mucho, en Bansky, puede mirar este enlace, o este, o también este otro.

 

Notas de página
1

El graffiti puro trata, exclusivamente, de escribir el nombre del autor. Lo más grande, lo más bonito, lo más llamativo posible. Hay una clave: el ego. Y por cierto: los graffiti no se pintan, se escriben.

2

Serían infinitos los ejemplos. Les invito a conocer el trabajo de Boamistura, o Jack Babiloni (http://bit.ly/2jo6Y2h), por coger dos ejemplos cercanos.

3

Recuerdo las imágenes que ilustraban el conflicto de Irlanda del norte y los innumerables y enormes murales que se veían siempre de fondo, por poner un ejemplo.

4

Artistas como Francisco de Pájaro (http://bit.ly/2jmfJtW) usan la basura para realizar sus obras, en un ejercicio de adaptación muy interesante.

5

Sí, he escrito “feo”. Cualquiera de las 3 primeras acepciones del DRAE es aplicable.

Autor:
Pinto, ilustro, escribo, hago diseño gráfico y soy arquitecto. www.danielmoyano.net
  • Jack Babiloni - 15 septiembre, 2014, 17:30

    Estimado Sr. Moyano,

    le quedo muy reconocido por su amable mención a mi trabajo.

    Felicidades por su poliédrico análisis.

    Jack Babiloni.

  • Luis Cercós - 15 septiembre, 2014, 18:19

    Completamente de acuerdo con la tesis del autor de este artículo. Pero además, en lo referente a una disciplina dentro de la arquitectura (“la restauración de arquitectura”) que también es arquitectura. Las pintadas de Jack Babiloni dentro de la restauración de la fachada del edificio sito en la calle Orellana 5 de Madrid buscaban reinterpretar y revitalizar un edificio antiguo no catalogado, recuperando una técnica típicamente madrileña (hay multitud de ejemplos, la casa de la Panadería en la Plaza Mayor, las pinturas del edificio de la Unión Musical en la carrera de San Jerónimo, los esgrafiados decorativos del Instituto Italiano de Cultura, en la calle Mayor, … y tantos y tantos otros. Sí, restauración de arquitectura, pero entendiendo los edificios desde el “presente”, porque no están muertos, sino en pie. Y por tanto, respetados en su esencia, pero sin renunciar a un lenguaje contemporáneo (allí donde ya no existe algo -el revestimiento original, por ejemplo-; o en las lagunas; o allí donde lo existente es incompatible o indigno -los enfoscados de cemento y las pinturas plásticas, que ese edificio tenía antes de nuestra intervención. Como se demostró en los tribunales: la intervención quizá fuera “alegal”, pero nunca “ilegal”. Todo depende de la forma en que se entienda el riesgo y la profesión.

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